Brownie de calabaza

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08 noviembre 2025
3.8 (58)
Brownie de calabaza
4560
Tiempo total
8-10
Porciones
230 kcal
Calorías

Introducción: por qué el brownie de calabaza es un imprescindible otoñal

El brownie de calabaza combina la densidad y el placer chocolatoso del clásico brownie con la suavidad y las notas especiadas de la calabaza, creando un postre ideal para la temporada de otoño e invierno. A diferencia de los brownies tradicionales que dependen casi exclusivamente del chocolate y la mantequilla para su textura, la calabaza aporta humedad natural y una textura más tierna sin sobrecargar el sabor. Esto permite jugar con especias como canela, nuez moscada y clavo, que armonizan perfectamente con el chocolate oscuro y potencian el aroma del postre. Además, la calabaza aporta nutrientes y fibra, lo que lo convierte en una opción con un perfil ligeramente más equilibrado que un brownie clásico, manteniendo el placer y la intensidad que buscan los amantes del chocolate. Esta receta está diseñada para ser accesible: utiliza puré de calabaza natural o en conserva, ingredientes básicos de despensa y técnicas sencillas que no requieren equipamiento profesional. Al preparar este brownie puedes ajustar la intensidad del chocolate, la humedad y el dulzor según tu gusto: menos azúcar para una versión menos empalagosa, más chocolate para los más golosos, o aceite y sustitutos lácteos para variantes veganas. En este artículo encontrarás ingredientes, utensilios, pasos detallados, tiempos de horneado, variaciones creativas y consejos de conservación para que tu brownie de calabaza salga perfecto en cada intento.

Ingredientes: qué necesitas y qué opciones puedes elegir

Ingredientes: qué necesitas y qué opciones puedes elegir

Para preparar un brownie de calabaza jugoso y con sabor equilibrado necesitarás ingredientes básicos y algunas alternativas según preferencias dietéticas. Ingredientes principales: puré de calabaza (aprox. 300-350 g), chocolate negro (150-200 g, 60-70% cacao recomendado), mantequilla (100 g) o aceite de sabor neutro si prefieres opción vegana, azúcar (150-200 g; mezcla de azúcar blanco y moreno da profundidad), huevos (2 medianos), harina de trigo (120-140 g), cacao en polvo sin azúcar (20-30 g) para potenciar el sabor a chocolate, levadura química o polvo de hornear (1 cucharadita) para una ligera elevación, sal (una pizca) para realzar sabores y especias: canela (1 cucharadita), nuez moscada (1/4 cucharadita) y opcionalmente clavo o jengibre en polvo en pequeña cantidad. Extras opcionales: nueces o pecanas troceadas (50-80 g), chips de chocolate para más textura, una cucharadita de extracto de vainilla y zesta de naranja para matices cítricos. Para una versión más ligera puedes reducir la cantidad de azúcar y añadir un poco de yogur griego en lugar de parte de la mantequilla para mantener humedad. Si eres vegano, sustituye los huevos por 2 cucharadas de semillas de lino molidas mezcladas con 6 cucharadas de agua (dejadas reposar 10 minutos) o por puré adicional de manzana y usa mantequilla vegetal. Usar puré de calabaza casero o en lata sin azúcar añadida depende de lo que tengas disponible: el casero aporta frescura y control sobre el punto de cocción de la calabaza, mientras que el de lata es práctico. Ten en cuenta que la densidad del puré afecta la textura final; si está muy líquido, escúrrelo ligeramente en un colador para reducir exceso de agua y evitar que el brownie quede demasiado húmedo.

Utensilios y preparación previa: organiza tu cocina para un horneado sin estrés

Tener los utensilios adecuados y una mise en place bien organizada facilita mucho el proceso y reduce errores. Para este brownie necesitarás: un molde rectangular o cuadrado de 20x20 a 22x22 cm, papel de horno o spray desmoldante, dos boles grandes para mezclar (uno para ingredientes secos y otro para húmedos), una espátula de silicona, varillas manuales o eléctricas (opcional), un colador fino para tamizar harina y cacao, báscula o tazas medidoras, cuchara medidora para especias y un termómetro de horno si quieres precisión. Antes de empezar, precalienta el horno a la temperatura indicada en la receta (suele ser entre 170 y 180 °C). Forra el molde con papel de horno dejando un sobrante para facilitar el desmoldado; si usas sólo mantequilla, engrasa bien las paredes para evitar que se pegue. Si vas a usar nueces, tuéstalas ligeramente en una sartén sin aceite para realzar su sabor y enfríalas antes de añadirlas a la masa. Si preparas puré de calabaza casero, asegúrate de que esté bien escurrido: la calabaza asada o hervida debe triturarse y dejar reposar para que pierda parte del exceso de humedad o colarse con un paño fino; esto evitará que la masa quede demasiado líquida. Separa los ingredientes fríos (como huevos y mantequilla) para que estén a temperatura ambiente; la mantequilla derretida debe estar tibia, no caliente, para no cocinar los huevos al mezclar. Tamiza los ingredientes secos para evitar grumos y airear la mezcla; esto ayuda a conseguir una miga más parecida a la del brownie tradicional, pero con la humedad propia de la calabaza. Finalmente, mide con precisión: pequeñas variaciones en harina o puré de calabaza pueden modificar significativamente la textura final.

Proceso de elaboración paso a paso: mezcla, textura y consejos prácticos

Proceso de elaboración paso a paso: mezcla, textura y consejos prácticos

Comienza derritiendo el chocolate junto con la mantequilla a baño María o en intervalos cortos en el microondas, removiendo frecuentemente para evitar que el chocolate se queme. Deja enfriar ligeramente. En un bol grande bate los huevos con el azúcar hasta que la mezcla esté algo espumosa; la incorporación de aire no debe ser excesiva, solo hasta integrar y disolver el azúcar. Añade el puré de calabaza y el extracto de vainilla, mezcla hasta que quede homogéneo. Incorpora el chocolate derretido y templado, evitando temperaturas que cocinen los huevos. En otro bol combina la harina tamizada, cacao en polvo, levadura, sal y especias; tamizar elimina grumos y ayuda a una textura uniforme. Añade los ingredientes secos a la mezcla húmeda en dos tandas, mezclando con una espátula con movimientos envolventes hasta que no queden restos de harina; no batas en exceso para no desarrollar demasiado gluten, lo que endurecería el brownie. Si deseas añadir nueces o chips de chocolate, intégralos al final con suavidad. Observa la consistencia: la masa debe ser densa, húmeda y ligeramente espesa —similar a una masa de brownie clásica pero con más humedad por la calabaza—. Si la masa te parece muy líquida, añade una cucharada extra de harina; si está demasiado espesa, un chorrito de leche o yogur ajustará la textura. Vierte la masa en el molde preparado, alisa la superficie con la espátula y, si quieres un acabado brillante, respira la superficie con una mezcla ligera de azúcar glas y agua para un brillo sutil o coloca chips de chocolate por encima para que se fundan parcialmente. Para añadir contraste de texturas y sabores puedes alternar cucharadas de masa común con cucharadas de una masa con queso crema para swirls, creando vetas melosamente acidas que combinan muy bien con el chocolate y la calabaza. Antes de hornear, golpea ligeramente el molde sobre la encimera para eliminar burbujas grandes de aire.

Horneado y tiempos: cómo conseguir el punto perfecto

El horneado es decisivo para lograr la textura deseada: un interior húmedo pero cocido y bordes ligeramente crujientes. La temperatura recomendada suele estar entre 170 y 180 °C (350 °F) según tu horno. Hornea en la rejilla central para una cocción uniforme. El tiempo varía según el tamaño del molde y la humedad de la masa: para un molde de 20x20 cm el rango es de 25 a 35 minutos. Comienza a vigilar a los 20 minutos. El método del palillo sigue siendo útil pero hay que interpretarlo: inserta un palillo o tester en el centro; en un brownie de calabaza bien hecho debe salir con unas migas húmedas adheridas pero no masa líquida. Si sale totalmente húmedo y líquido, necesita más tiempo; si sale completamente seco, puede que hayas pasado del punto y la textura será más seca. Otra técnica es presionar ligeramente el centro con un dedo (con cuidado) y observar si vuelve lentamente a su forma: si lo hace, está listo; si la huella queda muy marcada, requiere más horneado. Evita hornear en exceso: la calabaza aporta humedad que se mantiene incluso después del horneado, y el brownie seguirá asentándose durante el enfriado. Una vez fuera del horno, deja reposar 15-20 minutos en el molde para que se estabilice; luego desmolda y deja enfriar completamente sobre una rejilla antes de cortar. Cortar caliente puede provocar que se desmorone; si quieres porciones más limpias, refrigera el brownie 30-60 minutos para que se compacte ligeramente antes de cortar con un cuchillo caliente y limpio entre cada corte.

Variantes y adaptaciones: desde vegano hasta con maridajes y rellenos

El brownie de calabaza admite múltiples variaciones para adaptarse a gustos y restricciones dietéticas. Para una versión vegana sustituye los huevos por una mezcla de semillas de lino molidas o puré de manzana, usa aceite vegetal o margarina de buena calidad en vez de mantequilla y elige chocolate vegano sin leche. Para intensificar el perfil especiado, aumenta la canela y añade un toque de cardamomo o mezcla de especias para pastel de calabaza. Si buscas mayor riqueza chocolatera, incorpora chocolate en dos formatos: parte derretido en la masa y chips incorporados para trozos fundidos; para un sabor más complejo, prioriza chocolate con 70% cacao. Para versiones más sofisticadas, añade un swirl de crema de queso ligeramente endulzada antes del horneado para un contraste ácido, o crea capas alternadas con masa de brownie y una capa de crumble de galleta para crujiente. Otra opción interesante es incorporar un toque de licor (rón, bourbon o licor de naranja) en la mezcla húmeda para profundizar sabores; añade con moderación (una o dos cucharadas) y ajusta el tiempo de horneado si la masa cambia mucho de consistencia. Si deseas un toque cítrico, ralla piel de naranja y añádela junto con la vainilla para un matiz fresco que contrasta con las especias. Para presentar en formato mini, usa moldes para muffins y reduce el tiempo de horneado a 15-20 minutos, vigilando el punto de cocción. Si te preocupan las calorías, reduce el azúcar y sustituye parte de la mantequilla por puré de manzana sin azúcar; la textura será menos densa pero igualmente sabrosa. Por último, prueba combinaciones de toppings: crema batida especiada, helado de vainilla, salsa de caramelo salado o una ligera lluvia de azúcar glas para acabado clásico.

Presentación y conservación: mantener la humedad y servir con estilo

Presentación y conservación: mantener la humedad y servir con estilo

La presentación eleva la experiencia: corta el brownie en porciones regulares con un cuchillo largo y limpio, limpiando la hoja entre cortes para obtener bordes definidos. Coloca las porciones en platos con un toque que contraste: una bola de helado de vainilla, crema batida ligeramente especiada o una cucharada de crema de queso terminan muy bien. Espolvorea azúcar glas tamizada sobre la superficie o añade un poco de ralladura de naranja para color y aroma. Para una mesa otoñal, acompaña con nueces tostadas por encima o un chorrito de salsa de caramelo con sal marina que complementa el chocolate y la calabaza. En cuanto a conservación, el brownie de calabaza mantiene su humedad mejor que un brownie convencional gracias al puré; sin embargo, hay que guardarlo adecuadamente para preservar textura y aroma. A temperatura ambiente, envuelve el brownie bien con film transparente o guárdalo en un recipiente hermético durante 2-3 días. Si tu cocina es calurosa o húmeda, refrigera en recipiente hermético hasta 5 días; ten en cuenta que el frío puede compactar la textura —permite que vuelva a temperatura ambiente antes de servir para recuperar jugosidad. Para almacenamiento a largo plazo, corta en porciones y congela individualmente en papel film y una bolsa hermética hasta 2-3 meses; descongela en la nevera y luego a temperatura ambiente, o calienta brevemente en microondas para servir tibio con helado. Si planeas recalentar, hazlo a baja potencia para no secarlo: 20-30 segundos en microondas por porción o unos minutos a 160 °C en horno tradicional para recuperar la textura cálida. Para conservar el máximo aroma de especias, guarda en un lugar oscuro y evita olores fuertes cerca del brownie, ya que la calabaza puede absorber aromas del entorno.

Preguntas frecuentes y trucos finales para un brownie perfecto

¿Por qué mi brownie de calabaza queda húmedo por dentro? Es común si el puré de calabaza tiene exceso de agua o si el tiempo de horneado fue insuficiente. Escurre bien el puré o ajusta el tiempo de horneado. ¿Se pueden usar otras variedades de calabaza? Sí, la calabaza tipo butternut o la pulpa de calabaza de invierno funcionan bien; evita variedades con alto contenido de agua o textura harinosa. ¿Puedo usar harina integral o sin gluten? Con harina integral la textura será más densa y con sabor más marcado; reduce ligeramente la cantidad y combina con harina de trigo si deseas mayor ligereza. Para sin gluten, utiliza una mezcla preparada para repostería sin gluten y añade una cucharadita extra de goma xantana si la mezcla no la contiene. ¿Cómo logro la capa superior brillante típica del brownie? Bate bien los huevos con el azúcar al inicio hasta que estén integrados y crea una capa de azúcar que al hornearse aporte ese brillo; además, usar una parte de azúcar moreno ayuda a la caramelización superficial. ¿Qué tan dulce debe ser? Ajusta la azúcar según el chocolate usado: chocolate más amargo requiere un poco más de azúcar para balancear. Trucos finales: pesa los ingredientes para precisión, no batas en exceso al incorporar harina, y deja reposar el brownie en el molde para que termine de asentarse antes de cortar. Para servir caliente, calienta porciones individuales 10-15 segundos en microondas y acompaña con helado; para degustarlo en frío, refrigera un par de horas para que los sabores se integren mejor. Con estos consejos podrás adaptar la receta a tu gusto y asegurar un resultado jugoso, especiado y rico en chocolate en cada hornada.

Brownie de calabaza

Brownie de calabaza

Aprende a preparar un brownie de calabaza húmedo y especiado, con consejos para adaptar textura y conservación. Ideal para otoño y meriendas.

Tiempo total

4560

Porciones

8-10

Calorías

230 kcal

Ingredientes

  • 250 g puré de calabaza 🎃
  • 2 huevos 🥚🥚
  • 30 g aceite de coco o mantequilla light 🥥🧈
  • 100 g harina de avena integral 🌾
  • 60 g almendra molida 🌰
  • 45 g cacao en polvo sin azúcar 🍫
  • Endulzante al gusto (opcional) 🍯

Instrucciones

  1. 1. Preparar el puré de calabaza: limpiar, trocear y hervir la calabaza hasta que esté tierna. Triturar hasta obtener un puré fino y dejar enfriar.
  2. 2. Precalentar el horno a 180° C.
  3. 3. En un bol, batir los huevos junto con el endulzante elegido hasta que la mezcla esté homogénea.
  4. 4. Agregar el aceite de coco líquido o mantequilla derretida y el puré de calabaza a temperatura ambiente, y seguir batiendo hasta integrar bien.
  5. 5. Incorporar la harina de avena integral y la almendra molida, mezclando suavemente hasta conseguir una masa homogénea.
  6. 6. Separar aproximadamente 3-4 cucharadas de masa y reservar.
  7. 7. Añadir el cacao en polvo a la masa principal y mezclar bien hasta que el color sea uniforme.
  8. 8. Verter la masa con cacao en un molde rectangular o cuadrado (aproximadamente 22x22 cm).
  9. 9. Añadir la masa reservada sin cacao encima y con la ayuda de un cuchillo hacer remolinos para crear un marmoleado.
  10. 10. Hornear durante 35-40 minutos, o hasta que al insertar un palillo este salga con migas húmedas pero no líquido.
  11. 11. Dejar atemperar el brownie dentro del molde durante unos minutos, luego desmoldar con cuidado.
  12. 12. Colocar sobre una rejilla y dejar enfriar completamente antes de cortar y servir.
  13. ¡Y listo! Disfruta de un delicioso brownie de calabaza saludable y casero.

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